domingo, 24 de julio de 2011

SILENCIO
(A mi padre)

El silencio me rompe
me envuelve
me llama,
y me hiere.
Grito,
y el eco me devuelve silencio;
lloro,
y cada lágrima se torna eternidad;
canto,
y cada nota se congela en mi garganta,
para hacerse luego flecha celestial
que anhela el último abrazo que no te di.
Demasiadas ausencias,
palabras nunca pronunciadas
y besos perdidos en el aire;
momentos invisibles
que poblaron nuestros días
y sonrisas enmarcadas
en el queahacer cotidiano.
Todo se ha vuelto silencio,
silencio lacerante
que desgarra mis días
y enloquece mis noches.
Todo ha quedado mudo en torno mío,
pero me envuelve tu palpitar,
todo me sabe a ti
y en cada rincón me asiste tu luz.
¡Qué regalo para todos
fue tenerte a nuestro lado!
¡Qué sinfín de recuerdos
has dejado a tu paso!
Simplemente por eso,
y por todo el amor, que aunque con el corazón agotado,
derramaste sin descanso,
asumo, acojo y saboreo este silencio
como herencia invisible que
recoge gota a gota, minuto a minuto
todas las ganancias
en una sola palabra:
¡GRACIAS!

Palma, 18 de julio de 2011
Mª Luisa Turell